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domingo, 4 de julio de 2010

¿Plagio por tres?

Se habló mucho al respecto. Se dijo que Shakira había plagiado su célebre Waka Waka de una canción de Wilfredo Vargas, quien habría iniciado acciones legales en su contra. Poco tiempo después, dicho autor desmintió los rumores de demanda, asegurando que el estribillo no le pertenecía, sino que se trataba de un popular canto de marcha de Camerún.

De todas formas, después de tantas idas y vueltas, tantos plagios por aquí y por allá, lo que me llamó poderosamente la atención es otra cosa. Luego de haber visto un  video del waka waka supuestamente original,  quedé anonadada. Me dí cuenta que he vivido equivocada. 

Durante años creí que el tema "El negro no puede" era de Las Primas. Y lo peor de todo es que nadie lo dice. Algo huele mal en Dinamarca. Si vuelven a ver la nota de TVR, Schultz hace esta asociación en la presentación, refiriéndose a "un tema nacional". Sin embargo, al finalizar el tape, desmiente rápidamente su afirmación. No hay que ser demasiado listo para advertir la mano censora de PPT en esto. Aún hay más: cuando Birabent intenta denunciar públicamente la semejanza, diciendo que "es muy parecido", un hábil Wainraich desvía la acusación volviendo a la idea del plagio de Shakira. ¿A quién está protegiendo Gvirtz? ¿Las Primas son al kirchnerismo lo que Shakira a la Alianza?

Les dejo la inquietud. 
Por mi parte, me siento profundamente estafada.

viernes, 18 de junio de 2010

Las cumbias elitistas

No tuve la oportunidad de ir a ver el último espectáculo de Les Luthiers (Lutherapia), por lo que no había tenido la posibilidad de escuchar una de sus nuevas creaciones, titulada Dilema de Amor (con el adecuado subtítulo de Cumbia Epistemológica).

Hoy la encontré por casualidad y debo confesar que me hizo reír. Es el ñoño que todos llevamos alojado en un rincón del corazón. Sin embargo, no pude evitar recordar la otra cumbia, que tiene características demasiado similares. Y me dio pena. Es una idea simpática, no mucho más que eso. Es la búsqueda de la sonrisa cómplice entre los detractores del citado género musical. Tiene esa cosa de guiño entre entendidos (bah, seamos francos, tampoco es que hay que ser demasiado entendido...) mezclado con la cultura popular, con la chabacanería del vulgo.  En Johansen, al menos, la propuesta era un poco más genuina. Dilema de Amor es estirar un recurso que ya no daba para más. Aún así, divierte, y supongo que aún más a quienes no habían escuchado la cumbiera intelectual del Piojo López.

Tampoco me parece algo demasiado interesante como para el debate, pero hacía días que quería postear algo "entretenido". Escuchen y saquen sus propias conclusiones.

martes, 11 de mayo de 2010